El derecho a la lengua propia.
Cuepa nace de una convicción simple: el derecho a ser escuchado en la propia lengua es la primera garantía que sostiene cualquier otra. Sin lengua, no hay defensa; sin defensa, no hay justicia.
Este principio, evidente en su enunciado, ha sido históricamente vulnerado en los tribunales mexicanos cuando las personas que comparecen pertenecen a un pueblo originario. El artículo 2º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce a México como una nación pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas. La misma norma garantiza a las personas indígenas el acceso a la jurisdicción del Estado en la lengua que las identifica, con la asistencia de intérpretes y defensores que conozcan su lengua y cultura.
El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por México, refuerza esta obligación en el ámbito internacional. La Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas reconoce a las lenguas originarias como lenguas nacionales con la misma validez que el español para cualquier asunto o trámite de carácter público.
Entre lo que la norma exige y lo que la realidad permite media, sin embargo, una brecha enorme. El número de peritos intérpretes certificados en México es radicalmente insuficiente frente a la demanda real de los juzgados, especialmente fuera de los grandes núcleos urbanos. Esta carencia se traduce en audiencias que avanzan sin traducción adecuada, en testimonios que se pierden en la transcripción, y en resoluciones que se dictan sobre comprensiones parciales del decir de quien comparece.
Lo que Cuepa propone.
Cuepa propone cerrar esa brecha sin sustituir al perito intérprete. Lo asistimos. Modelos de inteligencia artificial de frontera, entrenados específicamente en lenguas originarias mexicanas, producen una primera transcripción y una primera traducción al español jurídico mexicano. El perito intérprete certificado revisa cada segmento, corrige, anota y firma. La máquina hace posible lo que antes era materialmente inalcanzable; la persona certificada y responsable sigue decidiendo.
Toda traducción en Cuepa es revisable. Ninguna acta se cierra sin firma humana. El audio original permanece inviolable durante toda la vida del expediente y queda accesible para revisión posterior por cualquier autoridad competente. La privacidad de quien comparece es absoluta y se rige por los más altos estándares de protección de datos personales aplicables en México.
A quién convocamos.
Cuepa es una iniciativa civil-tecnológica mexicana. No persigue ánimo de lucro frente al Estado: persigue el cumplimiento efectivo de un derecho. Invitamos a juzgados federales y estatales, tribunales superiores, defensorías públicas, organizaciones de pueblos originarios, instituciones académicas dedicadas a la lingüística y al derecho indígena, y peritos intérpretes certificados a colaborar con nosotros.
Trabajamos para que el derecho lingüístico deje de ser una promesa en papel y se vuelva una práctica cotidiana en los tribunales del país.